Se preveía un partido muy complicado
para el Mecalia después del intenso mes, con tres encuentros de
liga, dos fuera de casa, con mucha exigencia, y la participación en
la Recopa con viaje a Moscú incluido, que nos dejaron amén del
cansancio, a las hermanas Dapena tocadas, y así resultó ser.
Cuando llevábamos unos pocos minutos
de juego los desajustes defensivos locales y un cierto desconcierto
en ataque, provocaron que el Porriño de la mano de una fenomenal
Alicia Fernandez empezara a abrir brecha en el marcador, brecha muy
importante que llegó a los siete tantos, y que ante cualquier otro
rival hubiera significado la rotura del encuentro.
El fantasma del duelo de la pasada
temporada parecía tomar asiento en A Sangriña, pero aquí aparece
el carácter indomable del Guardés, que saca a relucir su casta y
tras un ajuste defensivo más eficaz, comienza la remontada. Gol a
gol va recortando la diferencia de tal forma que llega al descanso
metido de lleno en el encuentro y con solo dos tantos de desventaja
(15-17).
En todo momento el público que
abarrotaba el pabellón, animaba sin desmayo a su equipo y también,
porque no decirlo, protestaba airadamente una actuación arbitral que
se podría considerar bastante parcial.
Tras el descanso, el Mecalia sale
totalmente enchufado y dispuesto a completar la remontada, echando
mano del resto de fuerzas que le quedaban, y ya en el minuto cinco de
la reanudación, logra el empate a 17.
A partir de ahí, fue en las jugadoras
del Porriño donde afloraron los nervios y mientras las conexiones
atacantes del Guardés empezaban a funcionar de manera eficaz,
aparecían los fallos en el cuadro porriñés que encontraba más
dificultades para encontrar puerta. La tensión se mantenía al mas
alto nivel y los empates sucedían a las ventajas guardesas que nunca
llegaban a rebasar los dos tantos.
Así las cosas llegamos a falta de
cinco minutos con empate a 25. En esta situación, al igual que
pasara en Elche y en Barakaldo, es el Guardés el que conserva la
cabeza más fría y endosa un parcial de 6-2, que le darían la
victoria.
Resultado final.- 31-27
Resultado final.- 31-27
Victoria más que merecida, por peleada,
por carácter, por casta y por entrega de las jugadoras hasta la
última gota de sus fuerzas.
Andrea Dapena jugó lesionada, su
hermana Alba, con un dedo roto y acabó el encuentro también tocada
de una pierna. También se lesionó en los primeros compases del
encuentro la jugadora del Porriño Isa Basteiro.
A Sangriña volvió a ser una fiesta,
con una afición increíble, que supo agradecer el esfuerzo de sus
jugadoras, que logran en este mes de noviembre 8 puntos de los ocho
posibles, algo inimaginable a primeros de mes, si tenemos en cuenta
que nos teníamos que enfrentar al Elche y al Rocasa, claros
aspirantes al título, un desplazamiento más que complicado a
Barakaldo y recibir al Porriño, derby siempre incierto, con dos
encuentros internacionales, uno en Moscú y otro en a Guarda, con la
presión psicológica que conllevan.
Ahora, con la clasificación para la
Copa de la Reina en el bolsillo,descanso durante un par de semanas
para retomar los entrenamientos y reanudar la liga el 11 de enero en
Valencia.


















































