domingo, 26 de enero de 2014

ALGO NO MARCHA EN EL EQUIPO



Comenzamos este artículo hace ya dos semanas, pero con la idea de no generar controversias y esperando que aquel fuese el partido tonto de la temporada, lo guardamos.
Hoy, con dos jornadas más,  entendemos que debemos publicarlo, corregido y ampliado, con el ánimo constructivo, a ver si ayuda a tomar alguna decisión que sirva para mejorar el rendimiento del equipo.
Hace dos semanas vimos como el Valencia, un equipo con pocas pretensiones, puso al descubierto las carencias de un Guardés que aspira a cosas importantes en la liga. Allí el equipo no funcionó en ninguno de los aspectos.
La pasada semana en casa, ante el Córdoba se ganó pero, en absoluto se convenció.
Nuevamente vimos un equipo que no sabe a qué juega. Sin sistema, sin estilo y que solamente tiene a su garra y corazón como armas.
Y hay muchas cosas que no entendemos.
Una vez más se demostró que disponemos de unas pivotes excepcionales, pero que pasan partidos enteros sin recibir un solo pase en condiciones.
Incomprensiblemente, la portera, claramente perjudicada tras un balonazo recibido al inicio del encuentro, no fue sustituida, recibiendo muchos más goles de los deseados. Desconocemos si la otra portera estaba lesionada, y de ser así, ¿ como no se convocó a la juvenil?.
Tampoco es muy entendible como, jugadoras que claramente no se encuentran en su mejor momento permanecen en pista, fallen lo que fallen, mientras a otras se les esté cambiando de forma continuada, o simplemente no dándoles ninguna opción. Hay jugadoras que llevan muy pocos minutos, y así difícilmente van a adquirir confianza y motivación. Las debilidades técnicas que puedan tener algunas jugadoras, deben tratar de corregirse en los entrenamientos.
Esta semana, en Castelldefels, ante uno de los colistas, con 3 victorias, contra nosotros la 4ª, y nueve derrotas, más de lo mismo, a duras penas conseguimos ir a remolque del marcador durante prácticamente todo el encuentro, y salvo unos minutos al inicio de la reanudación, nunca logramos superar a las catalanas.
Volvimos a los mismos errores. El sistema, si lo hay, es claro que no funciona. El banquillo es inamovible, y seguimos sin saber si la otra portera está lesionada, o cual es el motivo de que no participe.
Lo decíamos en Octubre y seguimos diciéndolo
Se sigue apreciando juego muy espeso y farragoso en ataque. La repetición de pases en la primera línea acaba, casi siempre, con pérdida de balón. El juego difícilmente llega a los extremos, con lo que se facilita la labor defensiva del rival. No acaban de aparecer conexiones claras entre jugadoras que definan, en especial con los pivotes. Sigue fallando en exceso la puntería cara a puerta. Se sigue sin contragolpe.
En definitiva, el equipo sigue sin responder, a pesar de que en teoría se dispone de mejor plantilla que la pasada temporada (al menos hay más banquillo), el hecho es que no funciona, le falta alma de competitivo, y eso alguien tendrá que soplar para infundirsela.
A este ritmo dificilmente se podrá igualar la pasada temporada, y no lo digo por los resultados, que están dentro de los normales, por el momento, pero sí, por la crisis de juego que atravesamos. Sin personalidad definida en la pista, es cuestión de tiempo que perdamos el respeto de los rivales, y esto se empiece a reflejar en los marcadores y en la tabla clasificatoria.”

Hoy, los resultados ya no están dentro de los normales, y la posición en la tabla lleva camino descendente.
Somos conscientes de que quizás no tengamos toda la razón, ni mucho menos, pero lo que si es claro es que el equipo no funciona como se esperaba, y lo que es peor, da la impresión de que no todo el mundo está a gusto dentro de él.
Tenemos la esperanza de que, quien tenga que hacerlo, reflexione y busque la manera de enderezar el rumbo, que la afición que aporta su apoyo incondicional, también se merece disfrutar del buen juego.

Creemos que hay jugadoras suficientes para ofrecer una imagen más sólida.