jueves, 31 de julio de 2014

Homenaje a las pioneras del balonmano guardés




El balonmano guardés rinde homnaje a sus pioneras.

La próxima semana (está sin confirmar la fecha), antes del  1er. partido Amistoso que jugará el Mecalia , tengo entendido que se va a ofrecer un sencillo homenaje a aquellas pioneras del deporte femenino en la comarca y mas concretamente del balonmano.
De las jugadoras que integraron aquel primer equipo, Mª del Carmen Sobrino, Carmiña Sola, Chus, Celia, Palmira, Tuchi, Rosa, Marcolina, Mª Elena, Carmiña Morales, Florinda, Pili(+) y Teresa, disculpad si me dejo alguna, pero la memoria ya tiene sus lagunas, no tengo confirmación de quienes de ellas estarán presentes
Era 1.968 cuando el inquieto José Carlos Rodríguez Barros llega al Colegio de los PP Somascos, con su actual edifico recién inaugurado. Empezó a enseñar a los alunmos más pequeños los rudimentos del balonmano y a contagiar el gusanillo del deporte que él practicaba. Pronto prendió la llama y se ambicionó un equipo federado.
Los primeros pasos los dieron un grupo de chicas, que con mucho entusiasmo, se lanzan a recaudar los primeros fondos  y se logra formar el primer equipo federado de balonmano en la comarca, por supuesto que femenino.
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Estas primeras“valientes” van a recibir de los aficionados al balonmano el reconocimiento debido por haber tenido el coraje necesario, para en una época en la que el deporte femenino solo se practicaba en las grandes ciudades, atreverse a salir de corto (eso sí, al principio con faldita) a un campo (al patio, en aquella época (1.968), de tierra de los Somascos, visto desde una óptica actual, me resisto a llamarle pista), en una villa como la nuestra, después de la misa dominical, a practicar un deporte desconocido para casi todos y considerado mayoritariamente masculino, disputando partidos con equipos de Vigo y alrededores mucho más avezados y con mayor experiencia, que indefectiblemente infringían dolorosas derrotas.
En estas mujeres, hoy abuelas en su mayoría, suponemos que se quiere personificar a todas aquellas que a lo largo de estos 46 años, en mayor o menor medida, contribuyeron a mantener vivo,  hacer crecer y llegar hasta la cima, este deporte en la comarca.
Me sería imposible nombrar a todas las jugadoras que pasaron por el Guardés, sin olvidar a ninguna, pero seguro que fueron muchísimas y cada una aportó su grano de arena para que nuestro deporte se mantenga vivo a lo largo de todos estos años.
Sin todas y cada una, el Atlético Guardés no llegaría a ser hoy un grande del balonmano femenino a nivel nacional  y conocido a nivel  internacional.
Dentro de 4 años, en 2018, se cumplirán los primeros 50 años, y esperemos poder celebrarlos todos juntos.
A lo largo de todo este tiempo, se generalizó la práctica del balonmano, y aunque el balonmano femenino sufrió algún importante ensombrecimiento por el auge del masculino, siempre hubo quien supo mantener ese pequeño rescoldo, para que nuevamente volviera a surgir con la pujanza que hoy tiene en A Guarda.
Como en todo, se alternan luces y sombras, y el balonmano guardés no iba a ser una excepción, pero lo mas importante para cualquier entidad es perdurar en el tiempo y ese es, hoy por hoy, el mayor logro de este Club.
Por todo ello, y muchísimas otras razones, los que disfrutamos del balonmano nos debemos sentir obligados a acudir a homenajearlas y expresarles nuestro agradecimiento, sin olvidar tampoco a todas las personas, cada una en su momento, que como directivos, técnicos, delegados y demás, aportaron su  dedicación  y trabajo abnegado, a lo largo de todos estos años y que sin ellos, el Atlético Guardés no existiría. Agradecimiento que, yo personalmente, quiero anticipar aquí con estas humildes líneas.
Ignácio Sáa
31 de Julio de 2014