"Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira"
Si hablamos de arbitrajes, el dicho viene al pelo.
El pasado sábado en el partido entre Mecalia y Kukullaga, la pareja arbitral irritó constantemente al numeroso público que estábamos en A Sangriña con decisiones que entendíamos nos perjudicaban claramente, e hizo patente esa irritación de forma muy ruidosa.
Se entendería que cuando el arbitraje perjudica notablemente a un equipo, ese arbitraje deberá favorecer al contrario, e imagino que así sería, si el beneficiado lograse la victoria.
Pero en el caso del sábado el que consideramos beneficiado no logró ganar y entoces vean cual es su opinión publicada en el diario GARA de San Sebastián:
Si hablamos de arbitrajes, el dicho viene al pelo.
El pasado sábado en el partido entre Mecalia y Kukullaga, la pareja arbitral irritó constantemente al numeroso público que estábamos en A Sangriña con decisiones que entendíamos nos perjudicaban claramente, e hizo patente esa irritación de forma muy ruidosa.
Se entendería que cuando el arbitraje perjudica notablemente a un equipo, ese arbitraje deberá favorecer al contrario, e imagino que así sería, si el beneficiado lograse la victoria.
Pero en el caso del sábado el que consideramos beneficiado no logró ganar y entoces vean cual es su opinión publicada en el diario GARA de San Sebastián:
KUKULLAGA | DISGUSTADAS CON EL ARBITRAJE
El marcador no hace justicia al mérito
AT. GUARDÉS 23
KUKULLAGA 22
GARA
«No nos han dejado ganar». Este fue el resumen que hacía del partido la expedición vizcaína, y se referían a las decisiones de la pareja arbitral en los últimos minutos, cuando Kukullaga había remontado hasta igualar el partido, e incluso ponerse por delante en algún momento. Con 40 segundos y posesión, Lydia Montes pidió tiempo muerto para preparar la última jugada, pero nada más poner el balón en juego le señalaron pasos a Boklashchuk, a todas luces inexistentes para las de Etxebarri. Antes ya les habían anulado un gol de contraataque, que uno de los colegiados concedía mientras el otro señalaba falta en ataque, todo ello en medio de un griterío ensordecedor en las gradas.
A Kukullaga le costó entrar en el partido, sin ajustar sus marcajes en defensa y faltas de ritmo en ataque, y el At. Guardés cobró ventaja, pero tras el descanso ajustó su defensa, Leire García se agigantó en la portería, y al cuarto de hora ya habían empatado.
Pero el buen trabajo quedó sin premio, al menos un empate que Kukullaga mereció.
Como podemos comprobar, el color del cristal con el que miramos, en este caso, fue muy oscuro para ambos.
En Galicia decimos que " cada un fala da feira según lle vai nela"
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