MECALIA ATL. GUARDES 23 - KUKULLAGA ETXEBARRI 22
Por el momento, parece ser que debemos darnos por contentos con ganar, que sí nos damos, aunque sea nuevamente de forma en extremo agónica.
Se notó una cierta mejoría en el juego del equipo en general, pero seguimos careciendo de continuidad y de ritmo, amén de una preocupante falta de acierto de cara al gol.
Nos sigue costando muchísimo, un cuarto de hora es demasiado, en encontrar nuestro sitio en la pista y damos demasiadas facilidades al rival para adelantarse en el marcador.
También es poco explicable, que cuando el partido estaba encarrilado, con cuatro tantos de ventaja, perdamos la concentración de forma tan estrepitosa que el rival nos empate, pasando de 11-7 al final de la primera mitad a un 16-16 en el minuto 14 de la segunda mitad. A partir de ahí el Guardés dejó de dominar el encuentro, y gracias a los lanzamientos de siete metros transformados con seguridad por Estela fue manteniendose en el partido, logrando ese agónico triunfo merced a la precipitación de las visitantes que en posesión del último balón cometieron falta en ataque.
La defensa bastante segura, salvo lagunas.
Sin querer dar nombres, algunas jugadoras se hacen notar en pista por el efecto desequilibrante que producen en la defensa rival, sobre todo cuando logran recibir balones, lástima de falta de continuidad, tanto en presencia como en aporte de balones.
Esperamos que, más pronto que tarde, el equipo empiece a confiar en sí mismo, ganar fluidez en su juego y ganar convición de cara a gol.
Algunas jugadoras siguen inéditas, desconocemos los motivos, que supongo serán de peso, pero la verdad es que nos gustaría ver que pueden aportar al equipo.
Por el momento, parece ser que debemos darnos por contentos con ganar, que sí nos damos, aunque sea nuevamente de forma en extremo agónica.
Se notó una cierta mejoría en el juego del equipo en general, pero seguimos careciendo de continuidad y de ritmo, amén de una preocupante falta de acierto de cara al gol.
Nos sigue costando muchísimo, un cuarto de hora es demasiado, en encontrar nuestro sitio en la pista y damos demasiadas facilidades al rival para adelantarse en el marcador.
También es poco explicable, que cuando el partido estaba encarrilado, con cuatro tantos de ventaja, perdamos la concentración de forma tan estrepitosa que el rival nos empate, pasando de 11-7 al final de la primera mitad a un 16-16 en el minuto 14 de la segunda mitad. A partir de ahí el Guardés dejó de dominar el encuentro, y gracias a los lanzamientos de siete metros transformados con seguridad por Estela fue manteniendose en el partido, logrando ese agónico triunfo merced a la precipitación de las visitantes que en posesión del último balón cometieron falta en ataque.
La defensa bastante segura, salvo lagunas.
Sin querer dar nombres, algunas jugadoras se hacen notar en pista por el efecto desequilibrante que producen en la defensa rival, sobre todo cuando logran recibir balones, lástima de falta de continuidad, tanto en presencia como en aporte de balones.
Esperamos que, más pronto que tarde, el equipo empiece a confiar en sí mismo, ganar fluidez en su juego y ganar convición de cara a gol.
Algunas jugadoras siguen inéditas, desconocemos los motivos, que supongo serán de peso, pero la verdad es que nos gustaría ver que pueden aportar al equipo.





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